
En el rico inventario del habla popular cubana, caribeña y centroamericana, existen frases que son verdaderos dardos de sabiduría. Una de las más ingeniosas y certeras es, sin duda: «Hay muchos Marcos Pérez en Buenavista».
A simple vista, parece una dirección o una referencia vecinal, pero detrás de estas palabras se esconde una lección de humildad y una radiografía social fascinante.
El origen: La anatomía de lo común
Desde un enfoque sociolingüístico y costumbrista, la frase es una genialidad de la economía del lenguaje. Para que funcione, utiliza dos elementos que denotan masividad:
1. El nombre: Así como usamos «Juan Pérez» para referirnos a un desconocido o a cualquier persona, Marcos Pérez se convierte en el prototipo del ciudadano común.
2. El lugar: Buenavista es uno de los nombres de localidades más repetidos en la geografía hispana. Lo encontramos en Cuba, México, Colombia, Costa Rica, República Dominicana y muchos otros países.
Al unir ambos, la frase crea un escenario donde nada es único; todo se repite.
¿Qué significa realmente?
Cuando usamos esta expresión en una conversación, lo hacemos para restarle importancia a alguien que presume de ser excepcional. Es el antídoto perfecto contra la arrogancia.
Se emplea principalmente en tres situaciones:
• Para bajar humos: Cuando alguien cree que su talento o su forma de actuar son irrepetibles.
• Para normalizar un problema: Para señalar que una situación negativa no es un caso aislado, sino algo que abunda.
• Para retratar caracteres: Se usa para describir a personas que, por ejemplo, nunca reconocen un error. Como ese amigo que siempre tiene una excusa y al que le vendría bien recordar que no es el único con esa actitud.
La vigencia de la frase
Lo más interesante es que, aunque nace del habla coloquial, su uso se extiende por toda la cuenca del Caribe. Es nuestra forma de decir: «Pon los pies en la tierra, que de gente como tú están llenos los pueblos».
En un mundo que a veces nos empuja a creer que somos el centro del universo, la sabiduría popular nos recuerda, con una pizca de ironía, que siempre habrá un Marcos Pérez caminando por alguna calle de Buenavista.
¿Habías escuchado esta frase antes? ¿Conoces a algún «Marcos Pérez» que se crea único en su clase? ¡Te leo en los comentarios!


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