🥶 El ingenio popular cuando el frío aprieta

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¿Qué tienen que ver los monos con el frío?

En Cuba prácticamente el invierno no existe. Hay calor y menos calor… pero cuando entra el primer Norte, todo el mundo saca su abrigo y hasta botas.

A los que nos toca emigrar y vivir en latitudes más frías hay días en que el termómetro no solo baja: se ensaña. Días en que el viento corta la cara, las orejas duelen y salir a la calle requiere un valor casi heroico.

Cuando el frío aprieta, el ingenio popular se dispara. Cada región tiene su propio repertorio de frases para quejarse con gracia, pero hay una que ha sobrevivido generaciones:

El parte meteorológico habla de “frentes fríos”, “bajas temperaturas” y “sensación térmica”, pero para los cubanos, estemos donde estemos, el lenguaje oficial no alcanza para describir el arte de congelarse.

“Está chiflando el mono.”

¿Y de dónde salió semejante ocurrencia?


🐵 La historia real: los monos gibones del Central Macagua

Para encontrar el origen de esta expresión hay que viajar a las primeras décadas del siglo XX, durante los inviernos intensos de los años 20, y ubicarnos en el Central Macagua, en Santo Domingo, Villa Clara.

La familia Betharte, propietaria del ingenio, mandó a construir un jardín japonés en su residencia. Como parte de la atracción, instalaron una jaula con forma de pagoda donde vivía una pareja de monos gibones: Simón y Simona.

Los gibones, oriundos de climas tropicales, son animales extremadamente vocales. Y una madrugada de un invierno particularmente crudo, con vientos que parecían cuchillas, el frío les caló hasta los huesos. Para quejarse, comenzaron a emitir chillidos agudos, penetrantes, que rompieron el silencio del batey.

Al amanecer, los trabajadores —asombrados por aquellos lamentos que se mezclaban con las ráfagas— aseguraban que la temperatura había bajado tanto que hasta los monos de Macagua habían pasado la noche chiflando. La historia corrió de boca en boca, del batey al municipio, y de ahí a toda Cuba.

Desde entonces, cuando el frío aprieta, el veredicto es uno solo: el mono está chiflando.


❄️ El inventario del frío: joyas del vocabulario cubano

Para el cubano el frío puede ser simplemente el invierno: Cuando llegue el frío empezarán las gripes de nuevo”. El frío es también el refrigerador, la nevera. Esa que permanece desgraciadamente vacía y que el cubano en su choteo le llama también “el coco” por eso de que solo tiene agua adentro, pero de eso hablaremos en otra oportunidad.

Para referirse a las temperaturas invernales también hay varias opciones en el habla popular.

Cuando el mono chifla, sacamos a pasear un arsenal de metáforas deliciosas:

  • “Hace tremendo fricandol o fricandó” — Una deformación callejera que mezcla “frío” con pura creatividad cubana. Si alguien te dice esto, sal forrada hasta las pestañas.
  • “Estoy tullido (de frío)” — La descripción física definitiva: músculos tensos, dedos torpes, caminar de pingüino. Es el nivel máximo de congelación.
  • Hay que forrarse” — Si vives por acá, donde yo vivo ahora, salir forrado es convertirse en cebolla humana: camiseta térmica, suéter, abrigo, bufanda, gorro… y lo que aparezca.
  • “Hace un frío que pela” — Heredada de las montañas españolas, donde las heladas literalmente pelaban la corteza de los árboles.
  • “Está frío como la pata de un muerto” — si estás frío como la pata de un muerto tal vez necesites un sopón levantamuertos.

Cada una es una postal lingüística del invierno vivido en carne propia.


🔥 La mejor parte del frío: el refugio

Lo más sabroso de que el mono esté chiflando afuera es el ritual del calorcito adentro. Quitarse capas, ponerse las medias más gruesas, y preparar:

  • un café bien cargado,
  • un chocolate espeso,
  • una sopa que devuelva el alma al cuerpo.
  • un buen potaje con todos los hierros (sopa de frijoles con carnes y viandas) de esos que levantan un muerto.

El clima puede ser implacable, sí, pero mientras nos regale historias como la de Simón y Simona, y un vocabulario tan colorido para compartir con amigos, bienvenido sea el invierno.

Y tú, ¿andas medio tullida o saliste bien forrada a la calle hoy?
¿Qué otra frase usas cuando el frío aprieta de verdad?

Para estas y más expresiones que solo los cubanos conocemos, compra nuestro diccionario aquí y te prometo que aprenderás expresiones tan simpáticas como la de los monos que chiflan.

Este año hizo tanto frío que mi imaginación fértil de cubana exagerada se imaginó mi patio así.

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